Un presupuesto familiar para la vida real
Un presupuesto útil no necesita una hoja de cálculo complicada. Debe mostrar cuánto entra realmente, adónde va el dinero y qué queda después de un mes normal. Esta calculadora sigue el flujo que entra y sale de la cuenta.
Empieza por el ingreso neto
Usa sueldo, pensión o prestación recibida después de impuestos. Añade ingresos adicionales regulares, pero trata con cautela las primas, horas extra y pagos temporales. Un plan resistente no debería depender de dinero incierto.
No cuentes dos veces
Decide qué incluye vivienda. Si allí están intereses, amortización, electricidad y seguro, no los repitas bajo préstamos u otros gastos. La amortización reduce deuda, pero el pago sigue saliendo de la cuenta.
Convierte gastos anuales en mensuales
Mantenimiento del coche, dentista, regalos, franquicias y seguros anuales pertenecen al presupuesto. Estima el total anual, divide entre doce y aparta ese importe cada mes.
Prueba un mes caro
Compara un mes normal con otro de más electricidad, viajes o gastos de temporada. El segundo margen suele medir mejor la resistencia económica.
Este resultado es tu plan personal, no el KALP de un banco sueco, que puede usar tipos de estrés, importes estándar y reglas propias.