La vivienda cuesta más que el préstamo
El interés se ve fácil, pero comunidad, gastos, amortización, escritura, hipoteca y deducciones salen del mismo bolsillo.
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Empieza por la cuenta, no por el anuncio
Define primero el mes que el hogar puede soportar, no el máximo del banco.
Viviendas parecidas pueden tener riesgos distintos
Un piso más barato con cuota alta puede pesar más que uno caro con costes estables. Compara presión mensual.
La entrada a vivir consume efectivo
Escritura, hipoteca, doble coste y mudanza suelen llegar juntos. Mejor contarlo antes de pujar.